lunes, 23 de diciembre de 2013

Niall Horan "El chico nuevo"

El director dijo Nelly Willson por el altavoz. Funcí el ceño des del asiento de la clase de geografía y el profesor me dio permiso para salir hacía el despacho del director. Me retoqué en uno de los espejos del pasillo antes de entrar. Tenía la mala costumbre que cada vez que veía un espejo tenía que mirarme en el.
Me sonreí a mi misma al mirarme al espejo y llamé a la puerta del director Parker.
- Pase señorita Willson - respondió una voz grave.
Obedecí y entre en el despacho en el que había entrado millones de veces. Era una buena estudiante por lo que siempre me llamaban para dar clases de recuperación.
- ¿Me llamaba para algo en especial, director Parker?
Cuando me fijé en el director me dí cuenta de que había un chico de espaldas. Y que espalda. Era rubio con el pelo corto y peinado hacía arriba con un bonito tupé.
El chico se giró y se me cortó la respiración por unos segundos. Tenía unos ojos azules que me hacían recordar a los de mi abuelo por lo que me quedé embelesada. Su piel era pálida y tenía unas pecas por la cara. Sus labios eran finos y rosados.
- Hola - saludó levantando las cornisuras de los labios y mostrando unos dientes con braquets.
- Nelly, te presento a Niall Horan. Ha venido hoy des de Irlanda.
- Encantada - le dije sonriendo de vuelta -. Pero señor, no entiendo que hago aquí.
- Nelly, me gustaría que le diese clases al señor Horan y si puede ser que le enseñe las instalaciones del colegio.
- Pero director, ahora estamos en examenes finales y... - intenté decir, pero me cortó.
- Quiero avisarle, que al ser el último año aquí no le vendrían mal algunos creditos extras. Le vendrían bien para entrar en una buena Universidad. A demás, no es la primera vez que hace de tutora de algun alumno de esta institución.
- ¿Que es exactamente lo que tengo que hacer? - pregunté.



- Y finalmente este es el gimnasio.
Finalicé el recorrido y me giré para verlo. Era increiblemente guapo, pero yo tenía novio y no podía fijarme en ese tipo de cosas. Louis Tomlinson, mi novio y mi mejor amigo. Llevabamos saliendo dos años y tres meses. Fue mi madre la que me obligó a salir con él, y su madre también lo obligó a él. Nosotros dos nunca hemos querido ser más que mejores amigos, pero por la presión de ambos padres nos vimos obligados.
- Bonito instituto - se limitó a responder con una sonrisa.
- Precioso - dije con ironía -. ¿A que hora te va bien para estudiar?
- Cualquier día - dijo él -. Necesito repaso de matemáticas.
- Bien, ven a esta direción en una hora - dije dándole un papel.
- Claro.
Asentí y me fui de allí para ir a buscar a Louis a la salida del colegio. Éramos vecinos des de los cinco años y siempre nos ibamos juntos al colegio.
- ¡Lou! - dije y salté encima de él rodeando su cadera con mis piernas.
- Pequeña - dijo el cogiéndome de los muslos - ¿Como ha ido el día? No te he visto en clase.
- El director me ha llamado en medio de la clase de geografía. Hay un chico nuevo y tengo que darle clases de recuperación.
- Algo he oído. Me han dicho que es irlandés. Muchas chicas ya babean por él.
- Es guapo, pero para mi siempre serás el mejor - dije cogiéndole de la cara y dándole un beso en la mejilla a mi mejor amigo.
- Me encantas - dijo abrazándome.
Ambos sabíamos que ninguno de los dos sentíamos nada el uno por el otro, pero por nuestras madres teníamos que seguir juntos. Nuestras familias eran muy importantes, así que nuestros familiares querían juntar ambos negocios, y una buena manera de hacerlo era juntando a los hijos.
Llegamos a casa después de diez minutos en el coche con Louis. Me contó que había conocido a una chica y que le había gustado. Habían quedado un par de veces, y que ella esperaba que Louis diese el siguiente paso, pero que no podía hacerlo.
- De verdad que lo siento, Lou - dije abrazándolo.
- No importa fea - contestó burlón.
- ¿Con que soy fea?
- Eres preciosa, pequeña. Lo sabes - dijo mirándome - Nos vemos esta noche.
- ¿Vienes a cenar? - pregunté confusa.
- Tu madre y la mía han quedado. Dicen que tienen algo importante que decirnos.
- ¿Porque es me huele a que va a acabar mal?
- Va a acabar mal - respondió Louis -. Hasta esta noche, pequeña.
- Adiós Lou - dije besándolo en la mejilla y metiéndome en casa.
Busqué a mi madre por los tres pisos que tenía mi casa y no la encontré, por lo que me esperé a que Niall viniese y me puse a ver la televisión.
Después de treinta minutos el timbre sonó y me levanté para irle a abrir a Niall. Estaba sonriendo detrás de la puerta, y le sonreí de vuelta.
- Hola, Nelly - dijo Niall dándome dos besos en las mejillas.
- Hola - contesté -. Pasa por favor. Sientate en el sofá.
Niall asintió y nos pusimos a estudiar un poco de matemáticas. Le costaba bastante, porque en Irlanda había un nivel un poco inferior. Niall me dio su número. Me cayó mucho más bien de lo que pensaba y cada vez me gustaba más.
Después de dos horas estudiando acabamos, y mi madre apareció por la puerta, seguida de la señora Tomlinson, Johannah Tomlinson, y de Louis.
- Hola mamá - dije levantándome nerviosa del sofá y observé como miraba muy mal a Niall.
- Fuera - le dijo a Niall.
El rubio se sorprendió, pero al ver mi cara y la de mi madre cogió rápido sus cosas y se marchó de nuestra casa.
- ¿Tenías que ser así, mamá? - pregunté enfadada.
- Tenemos que hablar - dijeron Johannah y mi madre a la vez.
- ¿Que ocurre? - preguntó Louis vinendo hacía mi y cogiéndome la mano.
- Tenemos una buena noticia - dijo la madre de Louis.
- ¿Podemos parar de fingir? - preguntó Louis abrazándome - ¿Podemos volver a ser solo amigos?
- Claro que no - respondió mi madre.
- ¿Entonces...? ¿Que es entonces? - pregunté con miedo.
- ¡Os vais a casar! - dijeron sonrientes y aplaudiendo con las manos.
- ¡¿Como?! - gritamos Louis y yo.
- ¿No os gusta la sorpresa?
- ¡Tengo dieciséis años, no puedes obligar a casarme con nadie!
- Claro que puedo. Si os juntáis las dos familias se juntaran.
- ¡Mamá tengo diecisiete! ¿Porque me haces esto? ¡Y encima con mi mejor amiga! - gritó Louis.
- No hay nada más que hablar.
No me acordaba mucho de ese momento, lo único que recordé es que empecé a gritar y subí corriendo a mi habitación. No sabía que hacer en ese momento, lo único que recuerdó es que llamé a Niall y me desahogé con él durante tres horas.



*Seis años después*

Hoy hacía un mes y medio que mi madre había muerto de cáncer. Se le detectó cuando yo tenía diecisiete años, poco después de casarme con mi mejor amigo. Justo ayer firmamos el divorcio con Louis. Decidimos quedar como mejores amigos, lo que siempre habíamos sido.
Él ahora esta comprometido con la chica de la cual estaba enamorado cuando tenía diecisiete años y yo nunca he dejado de hablar con Niall en ningun momento.
Hemos tenido nuestros encuentros, igual que Louis los había tenido con Lily, su prometida. Cada día que pasaba estaba más enamorada de Niall, y por fin después de seis años pude estar con él.
- No me puedo creer que haya tenido que pasar todo lo que ha pasado para estar juntos - dije mientras una lágrima de tristeza recoría mi mejilla.
Aunque mi madre me hiciese muchas cosas malas, seguía siendo mi madre y la amaba mucho.
- Estoy contigo, Louis está contigo, todos estamos contigo - dijo Niall besándome y poniendo mi cabeza en su regazo -. El bebé está contigo.
- No se si estoy preparada para ser madre. Es mucha responsabilidad. ¿Y si no le doy lo que necesita? - dije preocupada y mi futuro marido hizo una cara de sorpresa fingida pero muy graciosa.
- Serás la mejor madre del mundo y yo siempre estaré a tu lado para asegurarme que siempre sea así.
- Te amo - le dije mirándolo a los ojos -. No me dejes nunca, porque no podría soportar que alguien más me abandonara.
- Nunca te voy a dejar pequeña.
- ¿Recuerdas el día en que nos conocimos?
- ¿Como olvidarlo? - preguntó con una sonrisa - Yo fui el chico nuevo.

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Hola!! Os traigo un nuevo One Shot por el cumple de nuestro BooBear. Bueno es mañana, pero mañana no podré subir así que lo subo hoy. 22 añitos hará... como crecen.
Hay algo que me gustaría comentar... En el blog hay 25 seguidores, y nadie comenta. Bueno, comentan dos o tres personas a veces. Me preguntáis si seguiré escribiendo. Si, seguiré escribiendo, pero en función de los comentarios también. Si yo veo que hay gente que lee las historias escribiré más a menudo porque tendré más motivación pero si siento que escribo para fantasmas y para unas cuentas fieles lectoras pues eso te pone un poco triste...

Bueno no me enrollo más, mañana a felicitar todos a Louis!


domingo, 10 de noviembre de 2013

Harry Styles "La fotógrafa" Parte 2/2

Después de lo que dijo Harry algo en mi se removió por completo. ¿Estaba enamorado de mi? Pero, ¿de que servía eso si no quería verme ni en pintura? La mejor opción que se me ocurrió fue ir a hablar con Louis. Es el más cercano a Harry des de que empezaron The X Factor. Hasta las fans han llegado a crear un romance entre ellos: Larry Stylson. Yo personalmente no me lo creo ya que Lou es feliz con Eleanor, aunque si existiese no me importaria demasiado. Me he convertido en una gran fan de ellos.
- Lou, ¿tienes un momento? - pregunté cuando lo encontré en uno de los sillones.
- Luego hablamos Ele - dijo sonriendo por el teléfono y colgó - Dime que problema tienes pequeña zanahoria.
- Es Harry - dije yo y Louis sonrió.
- Ya creí que nunca vendrías a hablarme de él. ¿Que ocurre?
- Sabes perfectamente lo que ocurre. Me odia. Y no le he hecho nada - dije mientras mis ojos empezaban a aguarse.
- Ajá, necesitas al doctor Louis al rescate.
- Lou - dije después de un tiempo de pensar - La última vez que hablé con Harry él estaba hablando por teléfono con alguien. Se veía enfadado y triste.
- ¿De que hablaba?
Comencé a recordar y mi mente fue a dos años atrás.

-¿Y Hary?
- Ha ido a su camerino. Le ha sonado el teléfono y se ha ido corriendo - explicó si no me equivocaba Zayn.
- ¿Porque no vais a buscarlo?
- Porque cuando Harry se enfada da miedito - confesó el rubio.
- Pues tendré que ir yo.
Camine hacía el camerino de los chicos cuando oí la voz potente del rulitos gritar.
- ¡No te atravas a hablarme nunca jamás! ¡¿Como pudiste ahcer eso?! - gritaba él. Paró de gritar por lo que supuse que la otra persona estaba hablando - ¡Ojalá NUNCA hubieses aparecido en nuestras vidas!
Cortó la llamada. Lo sé porque escuché un llanto, así que abrí poco a poco la puerta. Levantó la mirada cuando me oyó y me partió el alma verlo llorar.
- Harry - dije acercándome a él - ¿estas bien?
- Estoy bien - dijo secándose las lágrimas - Vamos ha hacer la sesión de fotos. No tengo todo el tiempo.

- Megg creo que no soy la persona más indicada para hablar de eso.
- Louis, por favor. Necesito saberlo.
- Preguntaselo a él. Estoy seguro que hoy te lo dirá.
Funcí el ceño, pero hice caso a lo que mi amigo zanahoria me decía. Busqué a Harry por todos sitios hasta que lo encontré en la terraza que daba al interior. Si estuviese en la exterior todas las Directioners estarían gritando como locas.
- Harry, ¿podemos hablar?
- No dijo seco - No puedo mirarte a la cara después de todo lo que he hecho.
En ese momento el móvil de Harry empezó a sonar. Lo cogió sin muchas ganar y respondió de muy mala leche. Como siempre.
- ¿Que?
- Si no me vas a poder mirar a la cara, tendrá que ser por teléfono - digo des de la otra linea.
Noté como la expresión de Harry se suavizó y empezó a contar una historia.
- Fue cuando tenía siete años. Mi madre era una alcohólica y engañaba a mi padre cada día con uno diferente. Él lo sabía, pero estaba tan enamorado de mi madre que le daba igual. Un día mi madre vino borracha a casa. Estabamos mi padre y yo viendo una pelicula en el sofá. Cuando al vimos entrar, mi padre pulsó un botón que había al lado nuestro. Estaba conectado directamente con la policía, así que si teníamos algún problema solo teníamos que apretarlo y ellos vendrían. Mi madre llevaba una arma y intentó matarme, pero mi padre se puso en medio y murió él. Entonces vino al policia y pusieron a mi madre en la cárcel.
- Harry... - digo llorando a moco tendido - No sabía esta parte de ti. Perdón por si he sido muy egoista estos dos ultimos años.

- El egoista he sido yo. No he sabido ver lo que tenía delante. Solo que no quiero que me pase lo de mi padre. Aunque ya lo estoy superando.
- Siempre me tendras a tu lado - digo colgando el teléfono y hablandole directamente a él.
- Siento no poder corresponderte ahora. Estoy muy liado con One Direction, intento superar lo de mi madre y no quiero que las Directioners te odien.
- No me importa el odio que me tengan. Se que ellas solo quieren lo mejor para vosotros por eso son así. Pero si algún día estamos juntos tendrán que acabar aceptándolo. Y lo harán. Son las mejores. Siempre lo aceptan.
- No sé cuando voy a superar lo de mamá. Estoy seguro de que no necesitaré mucho tiempo más. Han pasado doce años. Es solo que aún duele.
- Te entiendo, y quiero que sepas que no tengas prisa. No me iré.
- No  quiero que te sientas ligada a mi. Tienes que conocer a otros chicos. Chicos mejores.
- ¿No entiendes que llevo dos años enamorada de ti? He intentado conocer a otros chicos pero siempre los he rechazado porque cuando hablaba con ellos me aparecía tu cara delante. Te quiero a ti.
- ¿Me esperarás? - dijo dejando de llorar y sonriéndome.
- Toda la vida si hace falta.

domingo, 20 de octubre de 2013

Harry Styles "La fotógrafa" Parte 1/2

- Papá no quiero hacerlo - dije sentándome en la cama y cruzándome de brazos - Es tu trabajo no el mío.
- Megan no puedo hacer nada. No quieres estudiar, vale. No estudies. Pero tienes que trabajar. Y si no eres tu la que se busca el trabajo te lo buscaré yo.
- No voy a ir.
- ¿Tu quieres seguir recibiendo tu paga? - asentí - Pues te quiero de aquí una hora en las empresas Cowell. No faltes. Que yo sea el jefe no quiere decir que te puedas tomar todos los lujos que tu quieras.
- Vale - dije secamente.
Mi padre, Simon Cowell, salió por la puerta, y yo me dirigí a mi armario para buscar algo que ponerme. Siempre había sido buena en la fotografía, por eso mi padre me había pedido que trabajase para él y para su estúpido grupo de música One Direction durante todo el año. En un principio me negué rotundamente, pero después de pensar y pensar, me dí cuenta de que no podía competir contra mi padre para que no me obligase.
Escogí algo senzillo que ponerme, cogí mi cámara y me dirigí a las mundialmente famosas empresas de mi padre.
Empresas Cowell
¿Orignial, verdad?
Sin despedirme de nadie y con el móvil cargado al 100% me dirigí hacía las empresas de mi padre, andando. Mi relación con mi padre nunca había sido la mejor, ya que cuando yo nací mi madre murió en el parto. Estaba segura de que mi padre me culpaba por eso todos los días de nuestra vida.
Llegué a la empresa de mi padre antes de tiempo, y sin pedirle ayuda a nadie caminé hasta la sala de fotografía. Mi padre me había dejado allí una cámara con la que trabajar, pero yo prefería la mía.
Se escucharon unas risas de fondo, pero ni me giré. Tampoco quería estar aquí, así que no quería ser amable con nadie.
- ¿Y cuando pusimos el cubo de agua encima de la puerta y cuando Paul la abrió se le calló encima y...? - decía una voz demasiado ronca y sexy que hizo que me girase para encontrarme a un chico de rulos junto con otros cuatro más - ¿Quien eres?
- ¿Quien eres tu?
- Yo he preguntado primero - dijo el chico de los rulos.
- Y yo segunda, ¿eso que tiene que ver? - le dije volviendo a mi labor.
- Soy Harry. Harry Styles. Y tu por lo que veo, una suertuda por trabajar aquí.

- Cariño, no sabes lo que estás diciendo. Me llamo Megan. Megan Cowell. La hija menor de vuestro jefe.
La cara de los cinco sexis chicos fue un gran poema para mi, pero la que más gracia me hizo fue la del chico de rulos. Sonreí, y continué limpiando mi camara.
Cuando me giré para empezar ví que todos se habían quedado impresionados porque fuese la hija de Simon Cowell. La verdad es que mi padre y yo no nos parecíamos en nada. Yo era la viva imagen de mi madre. Al menos, había podido comprobar eso de las fotos.
- ¿Y bien? ¿Empezamos? - dije sacándolos de tu trance.
- C-claro - dice uno de pelo y piel más oscura - Soy Zayn Malik, y estos son Louis Tomlinson - dijo señalando a un chico de ojos azules y pelo castaño - Liam Payne - me presentó a un chico de pelo castaño y ojos marrones - Y el último es nuestro irandés, Niall Horan- El tal Niall era rubio con unos ojos azules que me dejaron un poco en shock - Y a Harry Styles ya lo conoces.
- Entcantada de conoceros - dije. Empezemos.
- ¿No hay más gente?
- Me gusta trabajar sola. No necesito ayuda de nadie.

Megg, nos ha fallado la modelo. Quiero que te pongas tú con los chicos. Tienes que salir con uno en cada foto y una con los cinco. Luego a ellos les haces unas doce a todos juntos y una por separado a cada uno. ¿Entendido? Usa el temporizador de la cámara, y si ves que no puedes te envio ayuda. Tienes ropa en tu camerino. Es la que quiero que uses para la sesión. No lo estropees.

- Mierda - dije y empecé a teclear.

No necesito tu estúpida ayuda.

Dije que lo haría y lo haré. Les dije a los chicos que esperaran un momento y fuí al camerino a buscar la ropa. Y no la encontré. Es decir, la encontré pero no me iba a poner eso. Más que una camiseta era un mini trozo de tela. ¡Se lo tiene muy creido mi padre si cree que voy a salir en una revista con eso puesto! ¡JÁ!
- Haber chicos, hay cambio de planes - dije llegando hacía ellos.
Les expliqué a los cinco guapos chicos el inconveniente que había, y creo que se alegraron que la otra modelo no tuviese que venir. Según lo que me dijo Niall, era una guarra de cuidado.
- Bien, iros preparando.
Ví como los chicos empezaron a jugar en la alfobra y a tirarse unos cojines que había en el suelo. Solo pude hacer que sonreír.
Les hize una foto que quedó bastante graciosa, y hize unos últimos retoques a mi cámara.
Cuando me dí la vuelta solo encontré a cuatro de ellos.
- ¿Y Harry?
- Ha ido a su camerino. Le ha sonado el teléfono y se ha ido corriendo - explicó si no me equivocaba Zayn.
- ¿Porque no vais a buscarlo?
- Porque cuando Harry se enfada da miedito - confesó el rubio.
- Pues tendré que ir yo.
Camine hacía el camerino de los chicos cuando oí la voz potente del rulitos gritar.
- ¡No te atrevas a hablarme nunca jamás! ¡¿Como pudiste hacer eso?! - gritaba él. Paró de gritar, por lo que supuse que la otra persona estaba hablando - ¡Ojala NUNCA hubieses aparecido en nuestras vidas!
Cortó la llamada. Lo sé porque escuché un llanto, así que abrí poco a poco la puerta.
Levantó la mirada cuando me oyó, y me partió el alma verlo llorar.
- Harry - dije acercandome a el - ¿Estás bien?
- Estoy bien - dijo secándose las lágrimas - Vamos ha hacer la sesión de fotos. No tengo todo el tiempo.


Dos años despues...

Pasaron dos años des de ese incidente con Harry. Mi padre me contrató permanentemente a petición de los chicos. Se habían vuelto necesarios en mi vida. Excepto Harry. Cada día que pasaba, él me ignoraba más que el anterior, y yo a mi cada vez se me partía más el corazón. Me pregunto como se puede amar a alquien que te ignora.
- Ya estoy cansada de tantas tonterías. ¡¿Que coño te pasa?! - le grité un día cuando todos se habían marchado.
- Nada - me contestó. Seco. Como siempre.
- ¿No podemos tener una relación normal? ¡Nos conocemos des de hace dos años y nunca has tenido el valor de decirme nada! ¡¿Tanto me odias?!
- ¡No te odio vale! ¡Solo que llevo año y medio enamorado de ti! ¿Pero sabes que? Que Harry Styles no se enamora, y tu no vas a ser la primera.

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Holaa chicas que tal? 
Bueno pos akii vengo con otro One Shot de Harry... espero que os haya gustadoo! Intentare subir la segunda parte en maximo una semana! pero ya sabeis como es el insti, así que no os prometo nada.
PORFAVOR: dejad un comentaro aunque diga: me ha gustado, o que ponga: siguente parte! 
Es para que sepa que seguis allí

Pasaros por mi nueva novela, es de 1D. Tiene solo 1 lectora y eestoy muy deprimida :(
www.queridodiario-onedirection.blogspot.com

lunes, 7 de octubre de 2013

Zayn Malik "Mi profesor de química" Parte 2, 2/2

El timbre de casa suena, y me sobresalto de golpe por el susto. Son las dos de la mañana. ¿Quien llama a las dos de la mañana?
Me pongo una camiseta que era de Zayn que me cubre hasta medio muslo, ya que duermo en ropa interior. Una mala o buena costumbre que tengo, según como lo veaís vosotras.
Quien quiera que es, sigue aporreando a la puerta, así que corro lo más rápido que puedo y la abro.
-¡¿Que?! - digo y cuando veo quien es se me desfigura la cara.
Es él.
Zayn.
- ¿Za-zayn? - pregunto confusa.
Ha cambiado mucho en estos meses. Se ve más hombre que antes, y se ha cortado el pelo. Se nota que ha estado yendo al gimasio.
- Ash.
Lo siguiente que noto son unos fuertes brazos abrazandome. En seguida respondo al abrazo y me aferro a él como si mi vida dependiera de ello. No hay ningún beso. No lo necesitamos para saber que nos queremos.
- Zayn, o díos mío te he echado tanto de menos - dice mientras lleno su camiseta de lágrimas.
- Cada día se me hacía insoportable. No veía el momento de volver - dice con sus ojos cristalizados.
- ¿Zayn? - oigo la voz de mi padre - ¿Que hace este aquí Clarie? - le grita a mi madre.
- ¡Este se llama Zayn y es mi hijo! ¡Asi que también es tuyo! - grita mi madre - Lo he llamado yo. También es mi hijo así que tengo el derecho a estar con él.
- ¿Quieres que conviva en el mismo techo que mi hija? ¿Tu quieres un nieto? - dice mi padre enfadado.
- ¡Papa basta! ¿Cuando te vas a dar cuenta de que lo quiero más que a nadie?
Las lágrimas botan por si solas de mis ojos y me derrumbo hasta caer al suelo. Noto la mano de Zayn poniéndose en mi hombro.
- Pap... Quiero decir, señor, le prometo que la cuidaré como nadie lo ha hecho nunca.
- Sois todos unos enfermos. ¿Como puedes permitir que tu hijo y tu hija salgan?
- Yo nunca he dicho que lo permitía - dice mi madre y lloro más fuerte - Pero Zayn es mi hijo, y lo quiero a mi lado.

La mañana siguiente amanezco con Zayn a mi lado. No penseis mal, no hicimos nada. Pero a media noche tuve unas pesadillas, y con mi padre no podía ir, con mi madre estaba un pelín enfadada, así que fuí con Zayn.
- Zayn, mi amor, despierta - le dije besándole.
- Me gustaría despertar cada día así. Contigo a mi lado - dice abriendo sus ojos.
- ¿Que vamos ha hacer? - digo incorporandome para mirarlo.
- Solo se que ahora quiero estar contigo. Para siempre Ash - me dice poniendo una mano en mi mejilla.
- No se porque papá se comporta así - digo llorando de nuevo - No somos hermanos, somos hermanastros. Y ya está.
- Entiende también, Ashley tu padre tiene una reputación que mantener, y piensa que compartimos madre así que una parte de familia si que tenemos.
- ¡¿Ahora estás de su parte?! - grito levantándome.
- Ash escucha. Encontraremos una solucion, ¿si?
La puerta suena y la voz de mi padre retumba por la habitación:
- ¿Zayn? ¿Zayn estás allí?
- Mierda - susurro.
- Si si señor. Ahora le abro.
Me caigo de la cama por los nervios e intento no soltar un grito de dolor cuando se me dobla el brazo.
- ¿Zayn?
- Ahora abro señor, me estoy poniendo la ropa.
Zayn se asegura de que estoy bien escondida y va hacía la puerta para abrir a mi padre, que entra lentamente hasta sentarse en la cama.
- ¿Quere algo en especial, señor?
- ¿Porque ahora me llamas de usted? - pregunta mi padre.
- Por todo lo que ha pasado.
- Zayn te dejaré algo muy claro. Quiero a mi hija más que nada en este mundo, y ya te digo yo que no quiero que seas su novia. ¿No lo ves? Eres un desastre. Solo la conducirías por el mal camino, y mi hija vale mucho más que eso. Así que te quiero lejos de ella, ¿me entiendes?
- Pero señor... - intenta replicar Zayn. Por ese momento ya estoy llorando en silencio.
- ¿Entiendes? - repite mi padre, más fuerte y con la voz más seria.
- Si señor - dice Zayn.
- Bien. Pues espero que no se te olvide.
Veo como los pies de mi padre se mueven hasta que llega a la puerta.
- Y Zayn - dice él llamando su atención - Dile a Ashley que salga de debajo de la cama. No soy estúpido.
Mi padre cierra la puerta, y yo salgo de mi "pequeño escondite". Miro a Zayn que tiene los ojos cristalizados.
- Ash, vete - pide él mirando hacía otro lado.
- Zayn no hagas caso a lo que ha dicho. Solo quiere hacerte daño - le digo hacercándome, pero él me evita.
- Ashley largo.
Por eso momento estoy segura que ya no puedo llorar más. Salgo de esa casa corriendo, hasta un paso de cebra. No miro por donde voy y la verdad, tampoco me importa.
- ¡Ashley cuidado! - grita la voz de mi hermanastro.
No me da tiempo ni de levantar la cabeza cuando siento algo fuerte golpearme y todo volverse negro.



- ¿Mamá? - pregunto cuando abro  los ojos.
- Oh Dios mío - dice ella - ¡Ashley!
- ¿Mamá que ha pasado? ¿Estoy muerta? - Lo sé, pregunta rara, pero me dolía todo en este momento.
- No cielo, no estas muerta. Estás en el hospital.
- ¿Que pasó? Solo recuerdo la voz de Zayn - digo tocándome la cabeza.
- Ash, Zayn está en urgencias. Lo están operando. Él... el te empujó para que el coche no te golpeara y chocó contra el coche - dice mi madre llorando.
- ¡¿Como?! - grito intentando levantarme - Mamá tengo qeu saber como esta.
- Ash ahora no te puedes mover, ¿lo entiendes? Tu hermano saldrá de esto no te preocupes. Él es fuerte.
Estuvimos esperando dos horas. Mi padre estaba con los médicos hablando sobre Zayn. En ese momento, un chico moreno, entra en la habitación en una camilla y sedado, seguido por mi padre.
- ¡Zayn! - digo intentando levantarme de nuevo.
- Ashley tranquila. No tardará en despertar.
Y mi padre tiene razón. A los dos minutos, mi hermanastro empieza a mover los ojos hasta que los abre por completo.
- ¿Que ha pasado? ¿Estoy muerto? - dice y sonrío porque ha usado las mismas palabras que yo.
- No cielo, estás en el hospital.
- Zayn - digo llorando.
- Hola Ash - dice el riendo - ¿Como estás?
- ¡Eres estúpido! Podrías  haber muerto, y yo no-no me imagino una vida sin ti.
- Ey, estoy aquí. Contigo.
- Chicos - dice mi padre - He estado pensando en lo que dije, y creo que alguien que se sacrifique para salvar a una persona, es que de verdad la quiere - dice mirando a mi madre.
- ¿Eso quiere decir...? - digo esperanzada.
- Podéis estar juntos. Vuestra felicidad vale más que mi reputación.
Creo que en ese momento mi sonrisa no puede ser más grande, y la de Zayn tampoco.
- ¿Ahora y para siempre? - dice el cogiéndome de la mano.
- Ahora y para siempre, Zayn.

martes, 3 de septiembre de 2013

Zayn Malik "Mi profesor de química" Parte 2, 1/2

Me miro en el gran espejo de la pared, y por un momento tengo ganas de ponerme a llorar de nuevo. Doy pena. Demasaida pena. Tengo todo el pelo revuelto. Hace una semana y media que no salgo de la cama. Mi madre me deja la comida en la puerta, y cuando se va, salgo a comer. Tengo la cara horrible, y el móvil apagado des de hace dos meses. El primer mes, mi madre me decía que mis amigas estaban a bajo, pero yo no bajaba. Ni siquiera contestaba.
La sábana está manchada de sangre. Últimamente no he hecho más que cortarme, y estoy segura de que he perdido mínimo diez quilos en estos dos meses.
Y todo este sufrimiento tiene un nombre.
Zayn Malik.
- Ash - dice la voz grave de mi padre golpear la puerta.
- ¡No tengas la decencia de llamarme Ash! Ash fue el mote que me puso mi padre. El que me quería. ¡No el padre en el que te has convertido! - grito echandome a llorar de nuevo.
- Ashley sabes que no podías estar con Zayn. Era tu hermano. ¿Que pensaría la gente?
- ¡Es decir que lo decías por eso! ¡Me obligaste a dejarlo por lo que diría la gente de nuestra familia! ¿Y tu te haces llamar ser humano? - grite con todas mis fuerzas.
- ¡Basta, Ashley! Fue lo mejor para los dos, y no hay nada más que hablar.
Escucho como sus pasos se alejan, y las lágrimas vuelven a caer de mis ojos. Lo hecho de menos. ¿La razón? Porque lo amo como a nadie.


- Ashley - dice mi madre tocando a la puerta.
- ¿Mamá? - digo levantándome de la cama. Al parecer ayer me quedé dormida entre lágrimas.
- Ashley abre.
- No - niego con la cabeza aunque ella no pueda verme.
- Hija, quiero hablarte de Zayn.
En ese momento mi mundo se paraliza, y abro la puerta cuando consigo ver la realidad. Allí veo a mi madre con los ojos rojos. Dos meses sin verme han sido demasiado.
- Hija, ya casi se me había olvidado como eras.
- Pasa mamá.
Entra en mi habitación y da una pasada a mi habitación. Suspira cuando ve los millones de pañuelos esparcidos por el suelo.
- ¿Cuanto hace que llevas puesto el pijama? - dice arrugando la nariz.
- Des de que papá arruinó mi vida.
- Se nota que no te lo has quitado.
Ignoro el comentario de mi madre y ambas no sentamos en la cama. Yo me meto otra vez entre las sábanas, y ella se queda sentada.
- Hija no puedes estar así de por vida.
- Si que puedo. Papá arruinó mi vida. Me separó de Zayn. ¿Y sabes que es lo peor? Que tu no hiciste nada para evitarlo.
- Ashley ¿que querías que hiciese?
- Haberlo impedido. Haber intentado convencer a papá. Mamá, yo lo amo. Demasiado.
- Tienes que olvidarte de ese día - dice mi madre, y los recuerdos me invaden.


*Flashback*
- Te presento a mi novio, Zayn Malik - dije yo sonriente.
Zayn también sonrío, pero perdió la sonrisa cuando vio la mirada fría y furiosa de mi padre y de su padrastro. 
- ¿Que tu te has liado con mi hija? - grita mi padre rojo de la rabia y andando hacía Zayn para pegarle un puñetazo.
- ¡Papá espera! - grito poniendome en medio de los dos - No hemos hecho nada, tranquilizate.
- Señor, yo le juro que trataré a su hija lo mejor que pueda - dice Zayn y luego añade - Papá por favor.
- ¡No me vuelvas a llamar papá! Yo no soy tu padre. Tu eres el hijo de mi esposa. ¡No el mío!
- Papá, por favor no hagas esto.
Mi padre caminó hacía mi, y me puso en el hombro. Me encerró en mi habitación, y lo único que pude ver fue a Zayn saliendo de casa con una maleta de viaje.
- ¡Zayn! - grité des de la ventana de mi cuarto.
Mi hermano, mi novio, el amor de mi vida, se giró, me mandó una mirada triste, hizo un movimiento con la mano, y se metió en un coche que se lo llevó lejos de mi vida.

*Fin del flashbak*


- Ashley, tienes que olvidarte de ese día - repite mi madre.
- No puedo mamá.
- Alomejor Zayn se ha olvidado de ti, cielo.
- ¿Como puedes decir eso? ¡Es tu hijo también!
- ¿Entonces porque no te ha llamado?
- Papá le quitó el movil - digo llorando de nuevo.
- Mira, hija. Sé que lo que hizo tu padre fue injusto, y yo estoy a favor de lo vuestro.
- ¿De verdad? - levanto la cabeza. No puedo verlo, pero se que mis ojos brillan de felicidad.
- De verdad.
Me abalanzo sobre mi madre como nunca antes lo había hecho y le doy un abrazo. Un fuerte abrazo. Creo que nunca he sonreido tanto antes.
- Cielo, me dejas sin respirar.
- Lo siento mamá - digo separándome - ¿Y que vamos ha hacer? - digo limpiándome las lágrimas de los ojos.
- He llamado a Zayn - dice ella, y siento como mis ojos se van a salir de mis órbitas - Viene mañana a casa.

CONTINUARÁ....

__________________

He estado desaparecida mucho tiempo. Demasiado. Pero estoy de vuelta!
He leido los comentarios y muchos querían la segunda parte de la historia de Zayn, así que he decidido hacer una, pero la voy a partir por la mitad, por lo cual la segunda parte la subiré mañana o pasado, depende de el tiempo que tenga :))

Graciaaas a todas las lectoras que siguen allí!!

miércoles, 1 de mayo de 2013

Liam Payne "Te prometí que te encontraría"


Abrí los ojos cuando él se separó de mi. Sus ojos verdes tenían un brillo de tristeza que antes no había visto.
- Supongo que esto es una despedida, ¿verdad? - me dijo él poniendo una mano en mi mejilla.
- Lo siento, Ethan – dije yo – Pero sabes lo importante que es para mi esa beca.
- Lo sé, Bella. Aún así te iré a ver – me dijo él.
- Yo te estaré esperando. Contaré los días que faltaran para que nos volvamos a ver – le dije.
- Serán tan solo cuatro meses – me dijo sin perder su sonrisa – Lo conseguiremos.
La voz de la mujer resonó por todo el aeropuerto. Me separé un poco de Ethan y y él me sonrió. Me dio un último beso. Sería el último en cuatro largos meses.
- Echaré de menos tu ropa – me dijo sonriendo.
- Visto igual que todo el mundo – dije mirando mi ropa.
- Pero en ti te queda mucho mejor – me dijo, y sonó otra vez un aviso.
- Adiós – susurré encima de sus labios.
- Adiós – me contestó él mientras nuestras manos se separaban.
Cogí las maletas y me dirigí hacía la entrada del avión. Suspiré hondo. Yo sabía que podría hacer esta relación a distancia, pero no estaba tan segura de que Ethan pudiese hacer lo mismo.
Me senté en el asiento, y apagué el teléfono. En unas dos horas estaría en Londres, para estudiar periodismo en una universidad gracias a una beca. Pero algo me decía, que cuando volviese, no lo haría sola.

Dos horas más tarde...

Señorita, por favor despierte – me dijo una voz femenina.
- Lo siento – dije abriendo los ojos – ¿Ya hemos llegado?
- Estamos aterrizando – dijo con una sonrisa.
- Gracias – susurré estirándome como un gato.
Bajé del avión y fui a buscar las maletas. Hice una foto al avión, ya que mi beca era para una carrera de fotografía y periodismo. La vi cuando pasaba por la cinta. Fui a cogerla, pero un chico encapuchado y con gafas de sol lo hizo también.
- Perdona, esta es mi maleta – dije agarrándola con más fuerza.
- No, esta es mi maleta – me corrigió él.
- Es mía – dije yo – Mira, Anabelle Bleer.
- ¿Anabelle? Es un nombre muy largo. Te llamaré Bella – dijo él, y por un momento se me nubló la vista. Parecía que iba a venir un recuerdo.
- Como quieras. Aún así la maleta es mía.
- Es cierto – dijo él – Esta es mi maleta. Lo siento por la confusión.
- Claro, no importa – dije yo mirándola raro y dándome la vuelta.
- ¡Espera! ¡Bella!
- ¿Que? - dije girándome.
- Dejame invitarte a un café. Por la confusión de la maleta.
- Como quieras, pero por favor vayámonos de aquí. No me gustan mucho los aviones.
- Claro – dijo con una sonrisa.
Empezamos a caminar, y a medio camino me di cuenta de que no sabía ni el nombre del chico con el que estaba andando.
- Perdona, ¿tu eres...?
- Lo siento, soy Liam Payne – susurró él.
- ¿Liam Payne? - dije yo más alto ya que no lo oí.
Lo siguiente fue muy rápido. Un grupo de chicas con carteles que pasaban por al lado se giraron hacia nosotros.
- ¿Porque nos miran...? - empecé, pero Liam me cogió de la muñeca.
- ¿Quieres salvar tu vida?
- Supongo que si – dije confundida por la pregunta.
- ¡Corre! - me gritó.
Hice caso de Liam, y al momento que empezamos a correr, las chicas gritaron y nos siguieron como unas locas. Corrimos hasta que llegamos a un callejón, y despistamos a las chicas.
- ¿Que ha sido eso? - pregunté mientas respiraba con fuerza.
- Directioners – dijo sonriendo mientras se quitaba la capucha y mostraba una sonrisa.
- ¿Directioners?
- ¿Conoces al grupo de One Direction?
- Lo siento no soy muy fan de la música, pero por como nos han perseguido, intuyo que eres un miembro, ¿verdad?
- Muy lista, señorita – dijo él sonriendo de nuevo.
- Muéstrame a esos One Direction – dije sonriendo, y él me extendió si Ipot.
Me puso una canción, que según leí, se llamaba What Makes You Beautiful. La verdad es que me sonaba bastante. Creo que mi hermana pequeña lo escuchaba.
- ¡Ya se quienes sois! - grité – Mi hermana os escucha.
- Hermana lista – me dijo él.
- Bueno, yo me voy a casa – le dije.
- ¿Y ese café?
- Está bien. Vamos – dije yo.
Fuimos hacía la cafetería, y nos tomamos rápidamente el café para poder ir a su casa. Allí empezaba ha hacer frío.
Sonó mi móvil.

No puedo hacer esto, Bella. No soy tan fuerte.
Ethan.

Genial – susurré para mi misma.
- ¿Va todo bien?
- Mi novio me acaba de dejar por telefono.
- Lo siento.
- Si bueno... La verdad me da igual. Sabía que no tardaría mucho en hacerlo, pero no me esperaba que fuera tan rápido.
Entramos a su casa, y me sonaba muchísimo. En ese momento al vista se me nubló y caí al suelo.

¡Mamá! ¡Mamá! - decía gritando por todo el centro comercial – ¡Mamá! ¿Donde estás?
- ¿Te has perdido? - dijo un niño.
- No encuentro a mi madre – dije yendo hacía él – Soy Anabelle.
- ¿Anabelle? Es un nombre muy largo, no puedo decirlo bien. Te llamaré Bella. Yo soy Liam.
- Me gusta el nombre – susurré.
- Ven conmigo. Mi mamá te cuidara hasta que venga la tuya.
Inocente que era. Mi madre nunca volvió

¡Bella! ¡Bella! ¿Estas bien? ¡Que ha ocurrido! - gritó Liam.
- No es nada. De pequeña siempre tenía recuerdos de mi pasado. Tuve un accidente hace unos meses, y últimamente siempre tengo los recuerdos, cuando veo algo donde fui o que me perteneció.
- ¿Te has acordado de mi verdad?
- ¿Eres tu de verdad? Es que no quiero volver a perderte.
- Servicios Sociales no sabían lo que hacían cuando te llevaron de mi casa. Prometí encontrarte. Y lo he hecho.
- ¿Lo hiciste? ¿Te lo prometiste?
- Puede que tan solo tuviera ocho años cuando te fuiste, pero aún así des del primer momento, sabía que te quería más que a nadie.
Se acercó a mi, y me besó. En ese momento recordé todo lo que había pasado des de que mi madre me dejó, pero sobretodo sabía que estaba completamente enamorada de él.

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Se que este no es el mejor One Shot ni de lejos, pero quería dejaros con algo. Aún me estoy pensando lo del blog. Seguramente no lo voy a dejar, pero aún no se lo que voy ha hacer.

jueves, 14 de febrero de 2013

Niall Horan "Gracias a un perro"


Madison y yo nos dirigíamos hacía mi casa, pero cuando teníamos que girar hacia la derecha, me fui hacía la izquierda.
- Esther, tu casa es por allí – dijo señalando a la derecha.
- Madi, hoy tengo que ir a la tienda de animales. ¿Me acompañas? Mis padres quieren que me mire un perro para mi aniversario.
- ¿Cuánto dinero llevas? - me preguntó.
Le enseñé la cantidad de billetes que mis padres me habían dado para comprar el perro y Madison abrió los ojos como platos.
- ¿Me acompañas? Quiero tu criterio perruno – dije sonriendo y colocándome el pañuelo de color azul.
- Claro, pero luego me vendría bien estudiar para el examen de álgebra de mañana – me contestó.
- Podemos ir a mi casa cuando volvamos de la tienda le propuse – No creo que tardemos demasiado.
- Está bien – dijo Madison sonriendo.
Fuimos hacía la tienda de animales. De pequeña iba siempre ha mirar animales, tanto para comprarlos, como para mirar.
- ¿Y que tipo de perro quieres? - me preguntó Madi cuando la campana de la tienda sonó.
- Me gustan los perros grandes – dije – Quiero un Golder Retriever – le expliqué con una sonrisa.
- Pues busca uno.
Esa tienda tenía algo especial. Dentro habían todos los gatos, los peces y los pájaros, pero fuera había un jardín detrás con todos los perros sueltos. Tu los podías tocar y cuando querías uno, se lo pedías al señor.
- Quiero ese – le dije al señor de la tienda.
Él nos miró sorprendido, y digo “nos”, porque yo no había sido la única que había pronunciado esas mismas palabras.
- Lo siento, pero este perro lo he pedido yo primero – me dijo un chico con el pelo rizado.
- De eso ni hablar, lo he visto yo primero – contesté.
- Haber como pueden ver sois dos y solo hay un perro – contestó el hombre – Tenéis que poneros de acuerdo.
- Vamos tío – dijo un chico muy guapo con el pelo rubio – Dejale a la chica el perro. Hay muchos más.
- Pero Niall, yo quiero ese – dijo como un niño pequeño.
- Allí hay otro perro igual de bonito – le contestó Niall – Ves a por él.
- Da gracias – me dijo el chico del pelo rizado
Agitó sus rizos como si cualquier chica tuviese que caer a sus pies, y se fue con el perrito que le había señalado el tal Niall.
- ¿Cuanto es? - le dije al señor de la tienda.
- 850 por favor – me dijo.
Le extendí el dinero, cogí mi nuevo perro y me dispuse a irme con Madison que estaba jugando con un cachorro de Beagle, pero una mano me cogió del codo.
- ¿Ni un gracias? - dije él.
- Lo siento – me disculpé sonriendo – Voy muy despistada hoy. Muchas gracias por convencer a tu amigo de que me dejara con el perro.
- De nada – contestó – Pero quiero volver a ver al perro. ¿Te gustaría ir a pasear por la playa? Digo, en plan cita, pero si no quieres considerarlo cita porque va el perro y nos acabamos de conocer lo podemos dejar como una quedada de amigos, como quieras.
- Preferiría que me acompañase una amiga. No es por desconfiar, pero mis padres no me van a dejar ir sola contigo.
- Está bien – dijo con una sonrisa – ¿Mañana por la tarde?
- ¿Hacía las diez? Porque si nos ven con un perro en la playa nos van a poner una multa.
- Perfecto. Por cierto, soy Niall Horan – me dijo.
- Me llamo Esther – le dije – Encantada.
Niall se fue sonriendo, y yo corrí hacía Madi. Se lo conté todo por el camino, pero cuando llegamos a casa nos pusimos con el álgebra. Era gracioso porque Madison se reía todo el rato.
- Madi, no vas a aprobar si te ríes todo el rato – le comenté riendo también.
- Me concentraría más si mi profesora no hiciese todo lo posible para que me riese como una posesa.
- ¿Es mi culpa que seas tan fácil de hacer reír?
- ¿Es mi culpa que seas tan buena haciéndome reír? - contraatacó.
- Venga sigamos con el examen. Si no no vas a aprobar.
Nos volvimos a poner, hasta que Madison lo tuvo todo controlado. Estaba muy feliz, y decidí que era hora de vestirnos. Ya eran las nueve y media, y de aquí a la playa iba un cuarto de hora.
- Se me ha olvidado el bañador en casa – me dijo Madi.
- No importa – dije abriendo el armario – Toma.
Nos vestimos, y cogemos rápidamente el coche para ir hacia la playa. Cuando llegamos, Niall y el chico con el que nos habíamos peleado por el perro estaban allí.
- ¡Esther! - dijo Niall cuando me vio.
Vino hacía mi y me dio un abraza subiéndome por lo alto. Empezó a darme vueltas y vueltas y él y yo estábamos riendo sin parar.
- ¿Y ha estos dos que les ha cogido? - escuché como el de rizos le decía a Madi cuando Niall me bajó.
- Haber chicas, este es Harry. Harry esta es Esther y esta es su amiga, la cual me gustaría saber su nombre.
- Es Madison – dije yo.
- Madi – me corrigió ella.
- ¿Nos bañamos? - preguntó Harry.
Era medio verano, así que hacía muchísimo calor. Nos quitamos la ropa, y los chicos nos miraron impresionados.
- ¿Disfrutáis de las vistas? - preguntó Madi. Ella siempre tan directa.
- Si – contestó Harry con una sonrisa.
- No – dijo Niall avergonzado.
- ¿No? - pregunté con una sonrisa.
- Digo si – dijo él.
Madison y yo fuimos corriendo al agua, y mi nuevo perrito, al que llamé Diamante, entró también con nosotras. Al cabo de poco, entraron Harry y Niall al agua.
Harry era mucho más amable que cuando lo conocí.
- Yo me voy fuera chicos – dijo Madison – Tengo mucho frio.
- Te acompaño – le dijo Harry.
No me gustaba mucho la idea de quedarme sola con Niall. Creo que me gustaba bastante, y me parece que él lo sabía.
- Bueno... - dije yo – Voy a bucear un rato.
Me submerjí en el agua, y estuve un rato nadando, pero cuando me di la vuelta, me encontré a Niall delante mío. El me cogió la cara y me besó.
- Y pensar que si Harry y tu no hubieseis querido el mismo perro, no nos hubiésemos conocido – dijo Niall con una sonrisa.
Se le notaba que no podía estar más feliz. Y la verdad, es que yo tampoco podía estarlo.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Louis Tomlinson "El tropiezo en el parque"


Allison y yo salíamos de clase de inglés, después de dos horas de examen. La profesora, le había pedido a la directora una hora más. Según los alumnos, había sido el examen más difícil del siglo, pero a mi me había parecido de lo más normal posible.
- Cathy, podríamos ir a dar una vuelta.
- No me apetece Alli. ¿Que tal si vamos mañana? Hoy hay que estudiar para el examen de mañana.
- Cathy, hemos quedado un millón de veces durante estas dos últimas semanas para poder estudiar ese examen. Me se hasta el que tradujo el libro.
- Pero sabes que a mi no me gusta eso de salir. Prefiero quedarme en casa.
- Mira, Cathy – me dijo allí mientras nos sentábamos en un banco, al lado del parque del colegio – Se que es duro para ti. Tener que vivir sin tus padres. Pero es hora de que levantes la cabeza. No puedes evitar que esto te afecte tanto. Se que no puedo ponerme en tu lugar, y que nunca te entenderé, pero en algún momento tendrás que volver a salir como lo hacías antes. Esto es un bache en el camino, que todo el mundo le sucederá algún día. A algunos, antes, y otros, les ocurrirá después. Pero esto es algo que no se puede evitar. Es algo con lo que se tiene que luchar. Y el destino ha dicho, que era tu momento de luchar.
- Alli, yo sé que tu quieras que vuelva a ser la misma. Y algún día lo seré, te lo prometo. Pero hace muy poco tiempo, y no me acostumbro a levantarme por las mañanas, y ver a mis tíos en vez de a mis padres. A tener que calmar a mi hermano cada noche mientras él está en la cama, para que no piense en ellos y vuelva a ser el chico normal que era antes.
- Haremos lo siguiente – me dijo ella – Hoy iremos a la fiesta del colegio. La directora se jubila. Yo creo que le gustaría verte allí, ya que eres una alumna de sobresaliente.
- Alli... - dije quejándome de nuevo.
- Por favor, Cathy. Si no estás a gusto, te prometo que nos iremos. Pero creo que estaría bien poder ir a despedir a la directora, ¿no crees?
- Tienes razón – susurré – Pero ven a mi casa. Tengo unos cuantos vestidos de mi madre, que creo que nos irán bien.
- Esa es la Cathy que yo quiero – me dijo Alli.
Se levantó las manos, y me las extendió para ayudarme a mi. Le cogí las manos a aquella persona que siempre había estado cuando la había necesitado. Alli, era la mejor amiga que podía haber deseado nunca.
- Vamos. Creo que tengo un vestido que está hecho para ti – le dije a mi mejor amiga con una sonrisa.
Fuimos corriendo hacía mi casa. Como era de costumbre, mis tíos no estaban en ella, y mis dos primos mayores, estaban ahora estudiando medicina y derecho en la universidad.
- Mira Alli, este es el vestido del que te hablaba – le dijo poniendo el vestido encima de la cama – Mi madre lo llevó el día en que mi padre le pidió salir por primera vez. Era un vestido muy importante para ella.
- Cathy, mejor que te lo pongas tu. Si es tan importante para tu madre – me dijo Alli – Yo cogeré este otro.
- No – le dijo con una sonrisa – Este vestido esta hecho para ti. Venga, ves al baño a ver como te queda. Cuando estés, me avisas, que te maquillaré y te peinaré para que estés deslumbrante esta noche.
Alli asintió, y se puso el vestido como yo le había dicho. No me equivocaba. Ese vestido le quedaba increíble. Y estoy segura de que mi madre se alegraría mucho por mi, de ver que ese vestido tan importante para ella, estaba en manos de una chica tan maravillosa como Alli.
- Siéntate aquí. Esos ojos azules, y ese pelo no se van a arreglar solos.
Me acerqué a ella, y le estuve mirando un rato el vestido, para poder pensar cual sería el peinado adecuado para esa noche.
Le fui cogiendo de mechón en mechón, su pelo, y con el rizador, le dejé unos rizos gruesos y perfectos. Para el maquillaje usé unos tonos marrones para hacer la sombra, y la raya de color negro para que sus ojos resaltasen muchísimo más.
- ¿Ya está? - me preguntó impaciente.
- Casi – dije mientras acababa de retocarle los labios con un pintalabios de color rosa – No seas tan impaciente.
Seguí retocando le un poco más el pelo, y su flequillo. Le puse un poco más de sobra de color marrón, y le puse un poco de colorete rosado.
- Estás lista. Puedes abrir los ojos.
Alli casi se quedó sin habla de la impresión. Y tenía sus razones. Estaba magnífica. Su pelo oscuro y rizado, y sus ojos azules le daban un toque precioso a el vestido blanco de mi madre.
- Cathy, me has dejado preciosa – me dijo mirándose al espejo sin creérselo.
- Tu ya eres preciosa Alli. Solo hacía falta que tu te lo creyeras.
- Bueno, ahora te toca a ti – me dijo – Siéntate.
Me senté en la silla, como Alli me había pedido, y me hizo cerrar los ojos.
Noté como el secador soplaba en mi pelo, y con la plancha me alisaba el pelo. Con el lápiz de la raya, me pintó bastante los ojos, y con algún color, me puso sobra de ojos. Me pasó el pintalabios, que por lo que noté tenía gusto a cereza.
Escuché como Alli buscaba en mi armario y sacaba algo de él. Entonces abrí los ojos para vermelos, y me quedé impresionada, pero volví a cerrarlos. Lo tiraba en la cama y volvía a mi lado para apartarme el pelo de la cara
- Ya estás lista – me dijo – Vaya, los chicos van a deslumbrar contigo, más de lo habitual incluso.
Me miré en el espejo. La sombra de ojos era de color violeta, y tenía los labios rosados, tirando hacia el color rojo.
El peinado que me había hecho Allison era sencillo pero precioso. Únicamente se trataba de el pelo totalmente liso, y una pequeña trenza, hecha con el flequillo, que iba des de allí hasta detrás de la oreja, sujetándose con una horquilla.
- Alli... - dije al borde del llanto – Es el peinado que me hacía mi madre.
- Pensé que estaría bien que te acordaras de ella – me dijo – Al menos esta noche.
- ¿Y el vestido? – pregunté.
- He encontrado este – me dijo poniéndolo encima de la cama, como yo había hecho un rato antes – Creo que va bien con el color de tus ojos, y la fiesta de despedida tampoco será una fiesta demasiado formal. Creo que es perfecto para ti.
Le sonreí a mi amiga, y con cuidado de no estropear mi pelo o mi maquillaje, me puse el vestido, y las botas marrones que Alli había escogido para mi.
- Te queda increíble Cathy.
Alli y yo empezamos ha hacer tonterías delante del gran espejo. Yo cogía mechones de mi pelo pelirrojo y me lo ponía de bigote, y Alli se cogía su pelo rubio y iba haciendo cosas raras con su pelo.
- Chicas, si queréis llegar a tiempo, tenéis que iros ya – comentó mi tía abriendo la puerta.
- Ahora nos íbamos tía Margaret. Gracias por avisar.
- La comida está en la nevera. Cuando llegues estaremos durmiendo. Mañana tenemos que madrugar.
Asentí y mi tía cerró la puerta. Alli y yo cogimos los bolsos, abrimos la ventana, y nos deslizamos por el árbol que había al lado.
- ¿Me puedes contestar algo? - dijo cuando estábamos a bajo – ¿Porque siempre tenemos que bajar por el árbol?
- Porque es mucho mejor. Y por supuesto mucho más divertido – contesté caminando hacia el colegio.
- Como tu digas – dijo riendo.
Fuimos corriendo hacia el colegio. Íbamos hablando de nuestras cosas cuando un gran muro humano se chocó contra mi.
- Lo siento – se disculpó agachándose – Iba con el teléfono y no te he visto. De verdad que lo siento mucho – repitió.
- No importa – dije levantándome con su ayuda.
Levanté la vista y me encontré unos ojos azules realmente impresionantes. El sonrió, lo que me dejó la sangre helada.
- Soy Louis – me dijo – ¿Y tu eres?
- Soy Catherine – dije, pero rápidamente corregí – Pero puedes llamarme Cathy. Y esta de aquí es mi amiga Allison.
- Así que Cathy y Alli – dijo él.
- Alli solo me llaman mis amigos – contestó ella fría. Era así a la hora de hacer amigos.
- Perdón Allison – corrigió él asustado por la reacción de mi amiga – ¿Te gustaría quedar mañana? Me sabe mal eso de haberte tirado al suelo.
- No importa. Seguramente me hubiese caído de todas formas. Soy bastante patosa.
- ¿Eso es un no? - preguntó confuso.
- No tengo muchas ganas de salir – confesé.
- Te doy mi número y me llamas si cambias de opinión – me dijo Louis.
- Está bien.
Louis me extendió un papel con su número de teléfono, y se fue por el mismo sitio donde había venido antes de chocar.
- ¿Lo llamarás?
- ¿Que crees que debería hacer?
- No me gusta ese chico – dijo, pero a mi se me curvó una pequeña sonrisa – No lo llamaras, ¿verdad?
- Tal vez – dije indecisa, aún sonriendo.


Dos días después...

Estaba con Alli en el teléfono, aunque ella parecía estar ya cansada de la misma pregunta que le hacía siempre que nos veíamos.
- ¿Que hago, Alli? Han pasado dos días. ¿Lo llamo?
- ¡Si hija si! ¡Llámalo y deja de decir lo mismo una y otra vez!
- Que mal genio – dije sonriendo.
- Gracias – me contestó y me colgó.
Suspiré profundamente y cogí con la mano algo temblorosa, el papel de mi escrito que Louis me había dado. Marque el número y me llevé el teléfono a la oreja.
- Louis Tomlinson al habla. ¿Quien eres número desconocido?
- Hola Louis, soy... soy yo Cathy. La chica del otro día – dije intentando tranquilizarme.
- ¡Cathy! Me alegra oír tu voz de nuevo. No estará por allí tu amiga, ¿verdad? Creo que no le caigo demasiado bien – dijo riendo.
- No, Alli no está – dije sonriendo también – Esto, yo te llamaba por si querías, ya sabes, si querías quedar.
- Claro, estaría genial. Que te parece, ¿hoy mismo? De aquí una hora. En la cafetería del lado del parque.
- Bueno, yo hoy he quedado con Alli. Tal vez podríamos dejarlo para mañana o pasado – dije algo desilusionada.
- ¡No! - gritó el – Es decir, que no – dijo más calmado – Yo he quedado con un amigo. Podemos salir los cuatro.
- Está bien, pues ahora aviso a Alli y nos vemos dentro de una hora.
- Perfecto – me dijo él – Adiós Cathy.
- Adiós Louis – susurré cuando él ya había colgado.
Me apresuré a llamar a Alli, y aunque a ella no le gustase la idea de que Louis y su amigo viniesen con nosotras, acabó aceptando la invitación.
Fui al armario, y empecé a probarme todo tipo de ropa, hasta que encontré un conjunto que me gustaba mucho.
Me miré el espejo y me quedé realmente impresionada con el resultado. Nunca en mi vida me había visto tan guapa. Creo que esto de Louis había hecho que recuperase los ánimos después de lo de mis padres. Que empezase a ser la misma chica que era antes.
Bajé al jardín, y allí estaba Alli. Llevaba el corro que la había regalado para su dieciocho cumpleaños, y como no, sus inseparables botas favoritas.
- Está me las vas a pagar Cathy. Te la guardo reservada – me dijo sonriendo falsamente.
- Venga, ¿no eras tu la que decías que tenía que salir? - contraataqué con una sonrisa.
- Cállate – me dijo riendo.
Fuimos hacia la cafetería, donde divisé a Louis, con otro chico de rulos a su lado. El me vio y vino hacia mi con una sonrisa. Luego me abrazó.
- Cathy, este es Harry. Harry está es Cathy.
- Encantado – dijo Harry. Se acercó hacía mi oído para hablarme – Louis está deseando que salgáis juntos de nuevo.
Reí, y acabamos las presentaciones. Harry era un chico muy amable y atento, pero al parecer a Alli le parecía un mujeriego sin remedio.
Harry y Alli se pusieron a pelear, igual que des de que habíamos llegado, y Louis y yo nos quedamos solos.
- Cathy, ¿puedo hablar contigo en privado?
- No hay nadie más – dije riendo.
- Cathy, por favor ponte seria.
- Lo siento – me disculpé – Habla – le pedí.
- Catherine, te conozco hace dos días, pero me ha valido lo suficiente para ver que eres una persona increíble. Y... y me gustaría poder conocerte un poco mejor. Y quien sabe... Tal vez en un futuro, podamos llegar a ser... algo más que amigos...
En ese momento, unas gotas de lluvia empezaron a aparecer, y se fue convirtiendo en algo más intenso cada minuto que pasaba.
- Me siento muy estúpido ahora mismo. ¿Podrías decir algo para que me sintiese mejor?
- Me encantaría ser algo más que amigos – dije yo.
Louis suspiró aliviado, y bajo la lluvia me besó como una nadie había hecho antes.


Tres semanas después...

Louis y yo vimos a Harry y Alli discutiendo por que película de cine era mejor que la que decía el otro. Estoy segura de que no se acordaban ni de que películas hablaban.
- Van ha acabar juntos – dijo Louis pasándome un brazo por los hombros.
- Lo sé. Ahora solo falta que su ego baje al 0%.
- En ese caso tendremos que esperar un tiempo – contestó.
- Por ahora que sigan con lo suyo. Mientras no se maten – dije viéndolos – Se acabaran queriendo muchísimo.
- Pero no más que nosotros – dijo para volver a besarme.
- Eso nunca.

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Este One Shot me ha quedado un poco más largo de lo que planeaba. Se lo dedico a Esther DirectionerForever. Gracias por todoo

Besos!!
Marina XX