miércoles, 1 de mayo de 2013

Liam Payne "Te prometí que te encontraría"


Abrí los ojos cuando él se separó de mi. Sus ojos verdes tenían un brillo de tristeza que antes no había visto.
- Supongo que esto es una despedida, ¿verdad? - me dijo él poniendo una mano en mi mejilla.
- Lo siento, Ethan – dije yo – Pero sabes lo importante que es para mi esa beca.
- Lo sé, Bella. Aún así te iré a ver – me dijo él.
- Yo te estaré esperando. Contaré los días que faltaran para que nos volvamos a ver – le dije.
- Serán tan solo cuatro meses – me dijo sin perder su sonrisa – Lo conseguiremos.
La voz de la mujer resonó por todo el aeropuerto. Me separé un poco de Ethan y y él me sonrió. Me dio un último beso. Sería el último en cuatro largos meses.
- Echaré de menos tu ropa – me dijo sonriendo.
- Visto igual que todo el mundo – dije mirando mi ropa.
- Pero en ti te queda mucho mejor – me dijo, y sonó otra vez un aviso.
- Adiós – susurré encima de sus labios.
- Adiós – me contestó él mientras nuestras manos se separaban.
Cogí las maletas y me dirigí hacía la entrada del avión. Suspiré hondo. Yo sabía que podría hacer esta relación a distancia, pero no estaba tan segura de que Ethan pudiese hacer lo mismo.
Me senté en el asiento, y apagué el teléfono. En unas dos horas estaría en Londres, para estudiar periodismo en una universidad gracias a una beca. Pero algo me decía, que cuando volviese, no lo haría sola.

Dos horas más tarde...

Señorita, por favor despierte – me dijo una voz femenina.
- Lo siento – dije abriendo los ojos – ¿Ya hemos llegado?
- Estamos aterrizando – dijo con una sonrisa.
- Gracias – susurré estirándome como un gato.
Bajé del avión y fui a buscar las maletas. Hice una foto al avión, ya que mi beca era para una carrera de fotografía y periodismo. La vi cuando pasaba por la cinta. Fui a cogerla, pero un chico encapuchado y con gafas de sol lo hizo también.
- Perdona, esta es mi maleta – dije agarrándola con más fuerza.
- No, esta es mi maleta – me corrigió él.
- Es mía – dije yo – Mira, Anabelle Bleer.
- ¿Anabelle? Es un nombre muy largo. Te llamaré Bella – dijo él, y por un momento se me nubló la vista. Parecía que iba a venir un recuerdo.
- Como quieras. Aún así la maleta es mía.
- Es cierto – dijo él – Esta es mi maleta. Lo siento por la confusión.
- Claro, no importa – dije yo mirándola raro y dándome la vuelta.
- ¡Espera! ¡Bella!
- ¿Que? - dije girándome.
- Dejame invitarte a un café. Por la confusión de la maleta.
- Como quieras, pero por favor vayámonos de aquí. No me gustan mucho los aviones.
- Claro – dijo con una sonrisa.
Empezamos a caminar, y a medio camino me di cuenta de que no sabía ni el nombre del chico con el que estaba andando.
- Perdona, ¿tu eres...?
- Lo siento, soy Liam Payne – susurró él.
- ¿Liam Payne? - dije yo más alto ya que no lo oí.
Lo siguiente fue muy rápido. Un grupo de chicas con carteles que pasaban por al lado se giraron hacia nosotros.
- ¿Porque nos miran...? - empecé, pero Liam me cogió de la muñeca.
- ¿Quieres salvar tu vida?
- Supongo que si – dije confundida por la pregunta.
- ¡Corre! - me gritó.
Hice caso de Liam, y al momento que empezamos a correr, las chicas gritaron y nos siguieron como unas locas. Corrimos hasta que llegamos a un callejón, y despistamos a las chicas.
- ¿Que ha sido eso? - pregunté mientas respiraba con fuerza.
- Directioners – dijo sonriendo mientras se quitaba la capucha y mostraba una sonrisa.
- ¿Directioners?
- ¿Conoces al grupo de One Direction?
- Lo siento no soy muy fan de la música, pero por como nos han perseguido, intuyo que eres un miembro, ¿verdad?
- Muy lista, señorita – dijo él sonriendo de nuevo.
- Muéstrame a esos One Direction – dije sonriendo, y él me extendió si Ipot.
Me puso una canción, que según leí, se llamaba What Makes You Beautiful. La verdad es que me sonaba bastante. Creo que mi hermana pequeña lo escuchaba.
- ¡Ya se quienes sois! - grité – Mi hermana os escucha.
- Hermana lista – me dijo él.
- Bueno, yo me voy a casa – le dije.
- ¿Y ese café?
- Está bien. Vamos – dije yo.
Fuimos hacía la cafetería, y nos tomamos rápidamente el café para poder ir a su casa. Allí empezaba ha hacer frío.
Sonó mi móvil.

No puedo hacer esto, Bella. No soy tan fuerte.
Ethan.

Genial – susurré para mi misma.
- ¿Va todo bien?
- Mi novio me acaba de dejar por telefono.
- Lo siento.
- Si bueno... La verdad me da igual. Sabía que no tardaría mucho en hacerlo, pero no me esperaba que fuera tan rápido.
Entramos a su casa, y me sonaba muchísimo. En ese momento al vista se me nubló y caí al suelo.

¡Mamá! ¡Mamá! - decía gritando por todo el centro comercial – ¡Mamá! ¿Donde estás?
- ¿Te has perdido? - dijo un niño.
- No encuentro a mi madre – dije yendo hacía él – Soy Anabelle.
- ¿Anabelle? Es un nombre muy largo, no puedo decirlo bien. Te llamaré Bella. Yo soy Liam.
- Me gusta el nombre – susurré.
- Ven conmigo. Mi mamá te cuidara hasta que venga la tuya.
Inocente que era. Mi madre nunca volvió

¡Bella! ¡Bella! ¿Estas bien? ¡Que ha ocurrido! - gritó Liam.
- No es nada. De pequeña siempre tenía recuerdos de mi pasado. Tuve un accidente hace unos meses, y últimamente siempre tengo los recuerdos, cuando veo algo donde fui o que me perteneció.
- ¿Te has acordado de mi verdad?
- ¿Eres tu de verdad? Es que no quiero volver a perderte.
- Servicios Sociales no sabían lo que hacían cuando te llevaron de mi casa. Prometí encontrarte. Y lo he hecho.
- ¿Lo hiciste? ¿Te lo prometiste?
- Puede que tan solo tuviera ocho años cuando te fuiste, pero aún así des del primer momento, sabía que te quería más que a nadie.
Se acercó a mi, y me besó. En ese momento recordé todo lo que había pasado des de que mi madre me dejó, pero sobretodo sabía que estaba completamente enamorada de él.

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Se que este no es el mejor One Shot ni de lejos, pero quería dejaros con algo. Aún me estoy pensando lo del blog. Seguramente no lo voy a dejar, pero aún no se lo que voy ha hacer.