domingo, 10 de noviembre de 2013

Harry Styles "La fotógrafa" Parte 2/2

Después de lo que dijo Harry algo en mi se removió por completo. ¿Estaba enamorado de mi? Pero, ¿de que servía eso si no quería verme ni en pintura? La mejor opción que se me ocurrió fue ir a hablar con Louis. Es el más cercano a Harry des de que empezaron The X Factor. Hasta las fans han llegado a crear un romance entre ellos: Larry Stylson. Yo personalmente no me lo creo ya que Lou es feliz con Eleanor, aunque si existiese no me importaria demasiado. Me he convertido en una gran fan de ellos.
- Lou, ¿tienes un momento? - pregunté cuando lo encontré en uno de los sillones.
- Luego hablamos Ele - dijo sonriendo por el teléfono y colgó - Dime que problema tienes pequeña zanahoria.
- Es Harry - dije yo y Louis sonrió.
- Ya creí que nunca vendrías a hablarme de él. ¿Que ocurre?
- Sabes perfectamente lo que ocurre. Me odia. Y no le he hecho nada - dije mientras mis ojos empezaban a aguarse.
- Ajá, necesitas al doctor Louis al rescate.
- Lou - dije después de un tiempo de pensar - La última vez que hablé con Harry él estaba hablando por teléfono con alguien. Se veía enfadado y triste.
- ¿De que hablaba?
Comencé a recordar y mi mente fue a dos años atrás.

-¿Y Hary?
- Ha ido a su camerino. Le ha sonado el teléfono y se ha ido corriendo - explicó si no me equivocaba Zayn.
- ¿Porque no vais a buscarlo?
- Porque cuando Harry se enfada da miedito - confesó el rubio.
- Pues tendré que ir yo.
Camine hacía el camerino de los chicos cuando oí la voz potente del rulitos gritar.
- ¡No te atravas a hablarme nunca jamás! ¡¿Como pudiste ahcer eso?! - gritaba él. Paró de gritar por lo que supuse que la otra persona estaba hablando - ¡Ojalá NUNCA hubieses aparecido en nuestras vidas!
Cortó la llamada. Lo sé porque escuché un llanto, así que abrí poco a poco la puerta. Levantó la mirada cuando me oyó y me partió el alma verlo llorar.
- Harry - dije acercándome a él - ¿estas bien?
- Estoy bien - dijo secándose las lágrimas - Vamos ha hacer la sesión de fotos. No tengo todo el tiempo.

- Megg creo que no soy la persona más indicada para hablar de eso.
- Louis, por favor. Necesito saberlo.
- Preguntaselo a él. Estoy seguro que hoy te lo dirá.
Funcí el ceño, pero hice caso a lo que mi amigo zanahoria me decía. Busqué a Harry por todos sitios hasta que lo encontré en la terraza que daba al interior. Si estuviese en la exterior todas las Directioners estarían gritando como locas.
- Harry, ¿podemos hablar?
- No dijo seco - No puedo mirarte a la cara después de todo lo que he hecho.
En ese momento el móvil de Harry empezó a sonar. Lo cogió sin muchas ganar y respondió de muy mala leche. Como siempre.
- ¿Que?
- Si no me vas a poder mirar a la cara, tendrá que ser por teléfono - digo des de la otra linea.
Noté como la expresión de Harry se suavizó y empezó a contar una historia.
- Fue cuando tenía siete años. Mi madre era una alcohólica y engañaba a mi padre cada día con uno diferente. Él lo sabía, pero estaba tan enamorado de mi madre que le daba igual. Un día mi madre vino borracha a casa. Estabamos mi padre y yo viendo una pelicula en el sofá. Cuando al vimos entrar, mi padre pulsó un botón que había al lado nuestro. Estaba conectado directamente con la policía, así que si teníamos algún problema solo teníamos que apretarlo y ellos vendrían. Mi madre llevaba una arma y intentó matarme, pero mi padre se puso en medio y murió él. Entonces vino al policia y pusieron a mi madre en la cárcel.
- Harry... - digo llorando a moco tendido - No sabía esta parte de ti. Perdón por si he sido muy egoista estos dos ultimos años.

- El egoista he sido yo. No he sabido ver lo que tenía delante. Solo que no quiero que me pase lo de mi padre. Aunque ya lo estoy superando.
- Siempre me tendras a tu lado - digo colgando el teléfono y hablandole directamente a él.
- Siento no poder corresponderte ahora. Estoy muy liado con One Direction, intento superar lo de mi madre y no quiero que las Directioners te odien.
- No me importa el odio que me tengan. Se que ellas solo quieren lo mejor para vosotros por eso son así. Pero si algún día estamos juntos tendrán que acabar aceptándolo. Y lo harán. Son las mejores. Siempre lo aceptan.
- No sé cuando voy a superar lo de mamá. Estoy seguro de que no necesitaré mucho tiempo más. Han pasado doce años. Es solo que aún duele.
- Te entiendo, y quiero que sepas que no tengas prisa. No me iré.
- No  quiero que te sientas ligada a mi. Tienes que conocer a otros chicos. Chicos mejores.
- ¿No entiendes que llevo dos años enamorada de ti? He intentado conocer a otros chicos pero siempre los he rechazado porque cuando hablaba con ellos me aparecía tu cara delante. Te quiero a ti.
- ¿Me esperarás? - dijo dejando de llorar y sonriéndome.
- Toda la vida si hace falta.