domingo, 5 de enero de 2014

Harry Styles "¿Preparada? Parte 2"

Vi a Harry durmiendo con una sonrisa, y no pude evitar sonreír yo también. No lo merecía. El era demasiado bueno conmigo y yo solo hacía que quejarme, vomitar, tener nauseas y pegarle muy a menudo.
Pero bueno, era el precio a pagar por estar embarazada, ¿no?
Hace nueve meses, cuando Harry descubrió que se me había olvidado la píldora, me demostró mucho. Otro chico me hubiese dejado y se hubiese olvidado del bebé. Hazza se quedó conmigo y me aguantó.
¿La prensa? Lo descubrió todo a los dos meses de que se lo dijese a Harry. ¿Las Directioners? Mejor no hablar de eso. Me hecharon un montón de odio, pero a partir de allí, también habían chicas que apoyaron nuestra relación y nuestro bebé a los cuatro y cinco meses que saliese la noticía a la luz. ¿Mis padres? Me apoyaron, cosa que me sorprendió bastante, ya que no todos los padres aceptan que su hija sea madre a los dieciséis años.
- Harry - dije despertándolo -. Cariño, despierta - empezé a llorar.
Se me había olvidado hablar sobre mis ataques de bipolaridad. Cosa a la que Harry se había acostumbrado después de tanto tiempo.
- Mmmm, ¿tiene que ser ahora amor? Tengo mucho sueño.
- ¿Seré una buena madre? - pregunté.
Harry se giró de nuevo dándo un suspiro pesado. Lo sé, soy insoportable, pero son las hormonas, no puedo controlarme. 
- Ya hemos hablado de esto, Amber, serás la mejor madre del mundo. Y ella estará muy orgulloso de tener una madre como tu.
- Pero, ¿y si no puedo darle lo que necesita?
Después de decir esa frase, empezé a notar la cama mojada, muy mojada. Mierda, no podía ser. No estaba preparada.
- Harry, no te alarmes, ¿vale?
- Ajá... - dijo él volviendose a dormir.
- Cariño, Darcy ya viene - contesté levántandome.
- ¡¿Como?! - gritó nervioso mirando hacía todos lados.
Le pedí a Harry que se tranquilizase tal y como nos habían enseñado en las clases de pre-parto a las que asistíamos todos los sábados. Ser una madre primeriza no era fácil. Auch, primera contracción. 
- Haber, las aguas son limpias, lo que significa que no hay peligro de que la niña tenga algún problema. Ahora tenemos que calcular.
- ¿El que? No me acuerdo de nada - dijo Harry nervioso.
- Tenemos que esperar para ir al hospital. Si tengo contraciones cada cinco minutos durante una hora entera tenemos que ir al médico.
Esperamos una hora, y como me temía, mis contraciones eran cada cinco minutos así que le pedí a Harry que fuese a buscar el coche.
- Llamaré a Louis.
Louis vivía en la casa de al lado, había sido nuestro padrino en la boda y era el mejor amigo de Harry. Vino corriendo y encendió el coche.
- Haber, Amber, tienes que estar tranquila.
- ¡No quiero estar tranquila! - le grité. 
Oí como Harry soltó una risita por mi reacción y le cogí del pelo.
- No te rías de mi.
Otra contracción. Mucho más dolorosa.
Louis arrancó y yo no podía pensar en nada.
Solo en el dolor que me causaba esto con quince años. Tal vez tenía que haberme replanteado mejor el aborto cuando tuve la oportunidad. No quería a la niña. Me dolía mucho. No estaba preparada para todo esto...

...........

Me levanté con un gran dolor entre mis piernas. Oía a una persona cantar. Esa persona que me había cantado más de una vez cuando lo había necesitado.
- I'm in love with you... And all these little things...
- ¿Hazza?
- Amber - se giró él -. Estás bien.
- ¿Ella es Darcy? - pregunté.
Harry sonrió y me acercó al bebé. No podía verlo. Tenía una manta rosita que le cubría toda la cabeza. Hazza me dió al bebé y fue entonces cuando pude verle la cara. La tenía blanquita, con una peca en la mejilla derecha. Gracias a dios, había heredado los ojos de Harry. Era la bebé perfecta.
- Darcy Marie Styles Test. ¿Que te parece? - preguntó Harry sonriendo.
- Me encanta - dije besándolo.
- Voy a llamar a un médico para decir que te has levantado.
- Gracias por todo, cariño. Sé que han sido unos nueve meses muy difíciles para ti. Aguantarme no es fácil.
- No me des las gracias aún, ángel. Van ha haber más veces - sonrió.

...........

- ¡Darcy! ¡No corras por allí! ¡Logan estate quieto! ¡Josh, deja ese cubo de pintura! - gritaba estresada.
- Cariño, no te estreses.
- ¡No me estreso Harry, no me estreso! - mentí -. Haber. Louis, dile a tu hijo que no me manche la casa de pintura. Zayn, mejor amigo del alma - dije - ¡Logan me va a romper algo como siga corriendo así! Y tu Harry, ¡quieres hacer el favor de decirle a tu hija que se esté quieta!
- Uuu, que mal le está sentando el segundo embarazo - le dijo Zayn a Louis en la oreja.
- Te he oído.
- ¿Que le pasa a mamá? - preguntó Darcy en las manos de Harry.
- Tu madre es un orgro - contestó Louis con una sonrisa acercándose a ella y jugando.
- El tío Louis es divertido - dijo mi hija tapándose la boca con las manitas y riendo.
- ¿En que momento decidí no irme de comprar con Annie y Lily?
- Venga, Amber, nos quieres más a nosotros.
- No hagas que me lo piense mucho - dije riendo.
Me senté en el sofá y miré a mi marido y a mi hija de cuatro años. Josh y Logan, por raro que pareciese se habían quedado dormidos en el sillón, y sabía que Darcy no tardaría mucho en hacerlo. Cada día que recordaba cuando tuve a Darcy no podía evitar sonreír, aunque me perdí todo el parto. Los desmayos, que son muy malos. Ahora sé que hize bien en no abortar. Esa niña era mi vida, y el niño que venía en camino también.
Aparté esos pensamientos de mi mente cuando sentí el sillón mojado de nuevo. A mis veinte años era una chica más madura.
- ¿Harry? - dije llamando su atención.
- Dime cielo - dijo dejando a Darcy en su cuna, ya que había caído rendida.
- Ya viene - contesté sonriendo.
Se giró y empezó a estresarse como lo hizo la primera vez que me puse de parto. Reí y con la ayuda de Louis me levanté. Está vez las aguas no eran de un color transparente así que tenía que ir rápidisimo a hospital.
- ¿Preparada, ángel? - preguntó Harry.
Asentí.

jueves, 2 de enero de 2014

Harry Styles "¿Preparada?

Me levanté de la cama nerviosa y giré sobre mi misma. Vi a Harry durmiendo y sonriendo a mi lado, y por instinto sonreí yo también. Pero mi felicidad acabó rápido porque sentí unas profundas ganas de vomitar. Me levanté corriendo de la cama y corrí al baño. Me incliné sobre la taza del váter y vomité todo lo que había comido la noche anterior. Entonces sentí unas manos en mi pelo y noté como Harry me hizo una coleta para que no me manchase. 
- Ya estoy - murmuré para levantarme.
Harry me soltó el pelo y yo fui a lavarme los dientes para quitarme ese horrible sabor de la boca. A través del espejo vi a Harry mirándome preocupado.
- ¿Cuando pensabas decirme que vomitabas tan seguido?
- No creí que fuese una cosa que valiese la pena comentar.
- ¿Cuanto? - dijo él mirandome.
- ¿Que quieres decir? - pregunté confusa.
- Cuanto tiempo tienes de retraso - explicó.
Me quedé en silencio. No quería decirle la verdad. Estoy segura de que si lo hiciese saldría corriendo.
- Un mes y medio - contesté cuando las lágrimas amenazaron con salir de mis ojos.
- ¡Mierda, Amber! - gritó llevándose las manos al pelo frustrado -. Me dijiste que tomabas la píldora. ¿Se te olvidó algun día, verdad?
- Varios - admití.
- Mierda, mierda, mierda... - decía Harry mientras daba vueltas por la habitación - ¿No te das cuenta de lo que has hecho? Tienes quince años, y yo diecinueve. Ya veo un bonito titular en las revistas. Amber Test, la novia de Harry Styles esta embarazada. Solo te tenías que encargar de tomar la píldora. ¿Tanto costaba? ¿Te das cuenta de que puedes arruinarlo todo por un estúpido error?
- ¡Basta ya! Aún no sabemos ni si existe el niño - dije llorando. Aunque tuviese razón, sus palabras me habían dolido.
- Amber, no estamos preparados para ser padres. Tengo un grupo y tu no has acabado el colegio. ¿Te das cuenta de que podría arruinar nuestras vidas?
- ¡No hables así de esto! Este niño no es un error.
- ¿Asi que estás aceptando que hay niño? - dijo Harry llevandose otra vez las manos en la cabeza - Mierda, tus padres me van a matar.
Y era verdad. Mis padres siempre estuvieron en contra de mi relación con Harry. Decía que era demasiado mayor para mi y que al se famoso me haría mucho daño.
Solté un fuerte suspiro sin saber muy bien donde meterme.
- Haber, tranquilo. Iré a la farmacia y me hare un test de embarazo.
- ¿Y si estás embarazada?
- Creí que habías dicho hace tiempo que querías compartir el resto de tu vida conmigo.
- Y quiero hacerlo pero no tan joven. No puedo dejar el grupo, no quiero. Es mi vida, esos chicos son mi vida, mis hermanos. La alegría de las Directioners, eso no se compara con nada. Quiero formar parte de tu vida y que tu formes parte de la mía, pero me hubiese gustado más tarde, cuando One Direction se hubiese separado.
- Pero no podemos hacer nada si hay niño, porque no pienso abortar - dije y salí de esa estúpida habitación.
Me subí al coche y conducí hacía la farmacia más cercana. Al bajar el coche todo el mundo me miraba, pero era normal, iba en pijama. Pedí el test de embarazo y la mujer me lo dio con una sonrisa algo triste. Mientras pagaba escuché la conversación de unas señoras.
- Pobres chicas, tan jóvenes y embarazadas.
- ¿Pobres porque? Ellas se lo han buscado, ahora que apechugue con lo que le viene.
- Pero se lo irá toda la juventud a la basura. Un niño es mucha responsabilidad.
Dejé de escuchar la estúpida conversación de esas mujeres y volví a subir al coche. Conducí de nuevo hasta la casa de Harry, pero al entrar no había nadie.
Me senté en la taza del váter y seguí las instrucciones al pie de la letra. Mientras esperaba la puerta del baño se abrió.
- Zayn - dije mirándolo.
- Hola fea - dijo sonriendo e intentando evitar su tristeza.
- ¿Te lo ha contado, Zayn? - pregunté levantandome hacía él.
- A todos - dijo.
- ¿Y que piensas?
- Pienso que no es error tuyo, es error de los dos. Bueno, ni siquiera es un error. Sé que Harry va a querer mucha al niño si es que estás embarazada, es solo que en ese momento estaba mucho en shock.
- Zayn no quiero que deje la banda por esta tontería.
- Hay muchos famosos que tienen hijos y no han abandonado sus carreras. Mira Shakira y Piqué por ejemplo. Con un hijo y sigue jugando a fútbol.
- Tengo miedo Zayn - dije sentándome de nuevo y rodeando mis rodillas con mis manos -. Tengo miedo que su carrera se vaya a pique por esta tontería.
- ¿Ya has mirado si estás embarazada?
Negué con la cabeza y cogí el test de embarazo en las manos. Se lo pasé a Zayn sin ni siquiera mirarlo. Mi mejor amigo lo observó por unos segundos y me lo mostró.
- Embarazada... - susurré mientras lloraba, pero no de tristeza sino de felicidad.
- ¿Estás embarazada? - dijo la voz de Harry apareciendo por la puerta. Asentí sin mirarle -. Zayn, ¿puedes dejarnos un minuto?
Mi mejor amigo salió por la puerta y Harry me miró fijamente.
- Lo siento - dijo arrodillándose junto a mi.
- Quiero tener al niño, Harry, y lo tendré contigo o sin ti - le dije -. Entiendo que por tu trabajo te hubiese gustado más no tenerlo, yo no se si estaré preparada para ser madre pero lo quiero intentar y si tu no...
- Por favor Amber, deja de hablar - dijo sonriendo -. Quiero tener al niño. Ya veré como coordino el niño y la banda al mismo tiempo, pero lo conseguiramos, ¿vale?
Asentí y busqué los labios de Harry hasta que los encontré.
- Mañana vamos al médico, ¿te parece?
- Claro, ¿que quieres? ¿Niño o niña? - preguntó.
- Me gustaría una niña, ¿como le pondríamos?
- A mi me gusta el nombre de Darcy - dijo Harry.
- Bueno ya lo miraremos - contesté besándolo de nuevo.
- ¿Seguro que estás preparada?
- Nací preparada.